La historia de Athos y Tango, dos perros rescatistas de la Cruz Roja en Querétaro, marcó un antes y un después en la justicia mexicana. Su muerte en 2021 conmocionó al país y derivó en la primera sentencia penal por maltrato animal en México.

    Pero cuatro años después, el caso enfrenta un giro inesperado: la posible reducción de la pena del responsable, lo que ha encendido alarmas entre activistas y especialistas en derecho.

    Lo que ocurrió en 2021: el envenenamiento

    El 13 de junio de 2021, Athos —un border collie capaz de localizar personas en derrumbes y desastres— y Tango —un yorkshire especializado en apoyo emocional a niñas y niños— fueron envenenados con salchichas contaminadas con alcaloides y organofosforados arrojadas afuera de su casa.

    Balam, un tercer perro, sobrevivió tras ser hospitalizado.

    Las investigaciones probaron que Vicente N, vecino del entrenador Édgar Martínez, había amenazado previamente a la familia porque “le molestaban” los perros. El ataque fue deliberado: los tóxicos se combinaron para acelerar la muerte de los animales.

    La sentencia histórica de 2022

    El caso llegó a juicio —algo prácticamente inédito en delitos de crueldad animal, que suelen resolverse con acuerdos reparatorios— y en 2022 una jueza dictó sentencia ejemplar:

    • 10 años y 6 meses de prisión,
    • 2.4 millones de pesos de reparación del daño,
    • y el reconocimiento oficial de que se trató de un delito agravado por métodos crueles.

    Fue la primera condena de este tipo en México.

    El amparo de 2024 y la intervención de la Corte

    En 2024, el Tribunal Colegiado del Vigésimo Segundo Circuito otorgó un amparo a Vicente N argumentando que aplicar la agravante por “métodos crueles” equivalía a una doble sanción.

    La decisión fue impugnada y llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

    En octubre de 2024, la SCJN emitió una jurisprudencia histórica: determinó que la agravante es válida, no constituye doble enjuiciamiento y debe aplicarse cuando se usan métodos que “desvalorizan en mayor medida el bienestar animal”.
    La Corte ordenó al tribunal emitir una nueva resolución conforme a esos criterios.

    Lo que ocurre hoy (2025): intento de reducir la pena a 4 años

    Un año después, el Tribunal Colegiado volvió a resolver… y, según la abogada del caso, repitió prácticamente la misma sentencia anulada por la Corte.

    La nueva resolución:

    • reduce la pena de 10 años a solo 4,
    • permite conmutarla por 10 mil pesos,
    • ignora el concurso de delitos,
    • no aplica correctamente la agravante ordenada por la SCJN,
    • y deja en manos del tribunal de ejecución la reparación del daño, pese a que ya había sido dictaminada por peritos especializados.

    Con esta resolución, Vicente N podría evadir la cárcel, a la que nunca ingresó durante el proceso.

    La defensa acusa a los magistrados Elsa Aguilera Araiza, Aloys Rütter Castro y Leslie Jhosemin Gómez González de “simular cumplimiento” y desacatar la sentencia de la Corte.

    Un retroceso que enciende alarmas

    Activistas, especialistas y la representación legal del caso advirtieron que esta decisión no solo contradice el criterio de la SCJN, sino que envía un mensaje de impunidad en un contexto donde la violencia contra animales sigue en aumento.

    El propio entrenador, Édgar Martínez, ha señalado que Athos y Tango no eran mascotas: eran perros de rescate reconocidos nacional e internacionalmente, cuya labor salvó vidas tras el sismo del 19-S y la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala.

    La resolución se considera un golpe al avance jurídico logrado con este caso, y un desafío al precedente que buscaba fortalecer la protección animal en México.

    Share.
    Leave A Reply