Después de más de un siglo sin modificaciones profundas a la duración de la jornada laboral, México está a punto de adoptar uno de los cambios más relevantes en su historia laboral reciente: la reducción de la semana de trabajo de 48 a 40 horas.
Este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el Gobierno federal alcanzó un acuerdo por consenso unánime con los sectores empresarial y obrero para presentar al Congreso una iniciativa que reducirá de manera gradualla jornada laboral y aumentará el salario mínimo a partir de 2026.
El acuerdo: salario mínimo y jornada de 40 horas
Sheinbaum confirmó que se pactaron dos puntos clave:
- Aumento al salario mínimo para 2026:
- De 278.80 a 315.04 pesos diarios en el resto del país (13% de aumento).
- De 419.88 a 440.87 pesos diarios en la frontera norte (5% de aumento).
- Implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas durante su sexenio.
Según el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, este acuerdo es resultado de más de 40 mesas de diálogo con empresas, sindicatos y trabajadores.
¿Cómo será la transición hacia las 40 horas?
La propuesta —que será enviada al Congreso— plantea una reducción de dos horas por año a partir de 2027, hasta llegar a las 40 horas semanales en 2030.
Así quedaría el calendario:
- 2027: 46 horas semanales
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas
La reducción no implicará disminución salarial ni modificación en las prestaciones actuales.
Además, por primera vez se establece explícitamente que los menores de edad no podrán laborar horas extra.
¿Por qué ahora?
El Gobierno sostiene que reducir la jornada no solo beneficia a los trabajadores, sino también a la economía:
- Mejora la productividad
- Reduce accidentes y fatiga
- Permite mayor equilibrio vida–trabajo
- Fortalece la cohesión social
Actualmente, más de 13.4 millones de personas en México trabajan más de 40 horas semanales. La jornada legal máxima se mantiene en 48 horas, pero en la práctica muchos empleados superan incluso las 56 horas sin sanciones al empleador.
2026: año de preparación
Antes de arrancar el cambio, 2026 será un periodo de adecuación obligatoria para que empresas y trabajadores ajusten procesos, turnos y modelos de organización.
La iniciativa deberá ser aprobada primero por el Congreso de la Unión y, al tratarse de un cambio constitucional, también por la mayoría de los congresos estatales.
Un cambio histórico que inicia por consenso
México se acerca así a estándares laborales ya vigentes en gran parte de América Latina y Europa. La propia presidenta Sheinbaum subrayó que el avance fue posible gracias a un acuerdo unánime entre sectores productivos, algo que no ocurrió en intentos previos durante el sexenio anterior.
Si la reforma avanza conforme al calendario, la jornada de 40 horas será plenamente vigente en 2030.

