El Senado de la República aceptó la renuncia de Alejandro Gertz Manero como fiscal general de la República con 74 votos a favor, 22 en contra y cero abstenciones, al considerar que existía una “causa grave” para permitir su salida.
Con esta votación, se activa formalmente el proceso para elegir a quien encabezará la Fiscalía General de la República (FGR) durante los próximos nueve años.
Minutos después, la Mesa Directiva emitió la convocatoria pública para personas interesadas en asumir el cargo, iniciando de inmediato el procedimiento constitucional.
Pero la gran pregunta que quedó flotando en todo el día fue:
¿Gertz Manero renunció… o lo renunciaron?
La salida del fiscal —anunciada tras horas de tensión política— no fue una simple decisión personal.
Desde la noche del miércoles comenzaron a circular versiones sobre su inminente renuncia al cargo que asumió en 2019 y que debía concluir hasta 2028.
El rumor estalló la mañana del jueves, cuando se confirmó que el Senado había convocado a una reunión de emergenciay que envió una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum informándole que existía una renuncia “en trámite”.
A eso se sumó que la propia Sheinbaum reconoció haber recibido una comunicación del Senado sobre la posible salida del fiscal, pero aclaró que hasta ese momento, Gertz no había presentado su renuncia al Ejecutivo.
La renuncia que no llegaba
De acuerdo con fuentes cercanas a la negociación, el plan era que Gertz, de 86 años, presentara su renuncia temprano, para evitar la narrativa de confrontación con el Gobierno y la bancada oficialista en el Senado.
Pero la renuncia no llegó.
El Senado entró en recesos, esperó, discutió y volvió a recesar.
Y pasaron ocho horas de especulación.
Finalmente, ya entrada la tarde, llegó la carta.
En ella, Gertz informó que la presidenta Sheinbaum le ofreció ser embajador en “un país amigo”, y que por ello dejaba el cargo.
Una sesión caótica
La Mesa Directiva había citado desde temprano, pero entre pausas, negociaciones internas y la espera del documento oficial, la votación ocurrió hasta la noche.
Solo entonces se destrabó el proceso para su salida y la emisión de la convocatoria para elegir a la nueva persona titular de la FGR.
¿Qué pasó realmente detrás?
Varias fuentes dentro del Senado y del gabinete señalan que “hoy se iba sí o sí”.
Ya fuera por renuncia voluntaria… o por presión política.
En las últimas semanas, la relación entre Gertz y el gobierno federal se había enfriado notablemente.
El episodio más reciente fue el escándalo alrededor de Raúl Rocha Cantú, presidente de Miss Universo, investigado por la FGR desde 2024 por presuntos vínculos con delitos de alto impacto.
La filtración de esa investigación —y la aparición de nombres de personal de la Fiscalía— generó fricción dentro del gabinete. Según fuentes legislativas, ese fue “la gota” que aceleró su salida.
Una salida anunciada
Desde hace meses se sabía que el relevo vendría antes de 2028.
La presidenta Sheinbaum buscaba cerrar la transición en el aparato de seguridad, y en ese rediseño había un nombre que no respondía directamente a su proyecto: Gertz.
Ahora, con su renuncia aprobada, comienzan las apuestas políticas:
- Ernestina Godoy, exfiscal de CDMX
- Arturo Zaldívar, exministro de la Suprema Corte
- Omar García Harfuch, secretario de Seguridad federal
Son los nombres con más fuerza.
Lo cierto es que la FGR entra en una etapa decisiva, una que marcará el rumbo de la justicia federal en los próximos nueve años.

