En pleno festival en el centro de Uruapan, Michoacán, el alcalde Carlos Manzo, conocido como “el Bukele mexicano”, fue asesinado a balazos la tarde de este sábado 1 de noviembre.
El ataque ocurrió mientras el edil convivía con pobladores, entre ellos menores de edad. De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, un hombre armado se acercó y le disparó a quemarropa.
Horas más tarde, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó que hay dos personas detenidas y un agresor abatido.
“El secretario de Seguridad Pública, Juan Carlos Oseguera Cortés, y la Guardia Nacional ya se encuentran en Uruapan coordinando las acciones”, informó el mandatario estatal.
¿Quién era Carlos Manzo?
Carlos Manzo se había convertido en uno de los alcaldes más mediáticos y polémicos del país.
Llegó al poder como candidato independiente tras ganar las elecciones municipales de 2024 con su movimiento La Sombreriza.
Su estilo directo, su sombrero característico y su discurso frontal contra el crimen organizado le ganaron seguidores y detractores.
Él mismo decía que su modelo de seguridad se basaba en “cero abrazos, muchos chingadazos” contra los delincuentes.
En varias ocasiones encabezó operativos personales contra presuntos miembros del crimen organizado e incluso participó en sobrevuelos en helicóptero para supervisar acciones de seguridad.
Tras la captura de “El Rino”, supuesto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Manzo activó un “código rojo” en el municipio ante posibles represalias, advirtiendo que “Uruapan no se va a arrodillar ante nadie”.
Un municipio bajo presión
Uruapan es considerado uno de los municipios más violentos de Michoacán y uno de los principales puntos de disputa entre grupos criminales.
En los últimos meses, la región ha registrado un repunte de extorsiones, secuestros y homicidios vinculados al CJNG y a Los Viagras.
El asesinato de Manzo ocurre apenas un año después de que asumiera el cargo y en medio de un ambiente político marcado por la inseguridad.
Las autoridades estatales y federales desplegaron un operativo en la zona y prometieron esclarecer los hechos, aunque hasta el momento no se ha revelado el posible móvil del ataque.
El crimen reabre la discusión sobre la vulnerabilidad de las autoridades locales en zonas con fuerte presencia del crimen organizado, y sobre los límites de las estrategias basadas en la confrontación directa.
Uruapan, una ciudad acostumbrada a la violencia, hoy vuelve a ser noticia por la muerte de un alcalde que prometió “enfrentar sin miedo a los criminales”…
y terminó cayendo en la misma guerra que intentó combatir.

