La mañana del 19 de septiembre, Genn salió tarde rumbo a su trabajo. Para ahorrar tiempo, pidió un Uber Moto, sin imaginar que ese trayecto lo dejaría sin poder caminar y enfrentando una batalla contra la plataforma, la burocracia y la incertidumbre.

    Todo parecía normal hasta que, ya sobre Periférico —en el carril central de la lateral— el conductor comenzó a dirigir la motocicleta hacia el muro de contención. No hubo frenazos, maniobras ni aviso. Solo avanzó directo al muro.

    Genn pensó que el conductor se había quedado dormido. No había otra explicación.
    La moto se estampó y él cayó con la rodilla destrozada.

    En el piso, aturdido, Genn vio al conductor —aún sobre la moto— mirarlo por unos segundos. Y luego ocurrió lo impensable: huyó.
    No dijo nada. No llamó a emergencias. Solo aceleró, dejándole incluso el casco que le habían dado para el viaje.

    Casi una hora sin ayuda

    Genn tomó su teléfono y marcó al 911. Pasaron entre 40 y 50 minutos sin que llegara auxilio, pese a que ambulancias y patrullas pasaron frente a él sin detenerse.

    Finalmente, gracias a su jefa —a quien alcanzó a avisar— se envió una ambulancia privada. Esa fue la que lo llevó al hospital.

    Dos meses de silencio de la app y más problemas

    Desde entonces han pasado dos meses.
    Uber no ha cubierto gastos, no ha ofrecido apoyo y ni siquiera ha dado seguimiento. Lo único que hizo fue dar de baja al chofer.

    Mientras tanto, Genn debe costear medicamentos, curaciones y terapias. También enfrenta la posibilidad de perder su trabajo: su última quincena ya no le fue pagada porque no ha podido presentarse a laborar.

    Lo más grave: Genn hoy sabe algo que entonces desconocía.
    Uber Moto es un servicio ilegal en la Ciudad de México.

    Un servicio prohibido y tolerado

    La Secretaría de Movilidad ha advertido que ninguna plataforma tiene permiso para transportar pasajeros en motocicleta, y que, si no suspenden ese servicio, podrían retirarles TODOS los permisos: viajes en auto, entregas de comida y paquetería.

    Pese a ello, las apps han seguido operando Uber Moto y DiDi Moto sin regulación clara.

    Una crisis creciente

    La CDMX vive además un aumento explosivo en el uso de motos:

    • Pasaron de 260 mil a 750 mil en una década (+188 %).
    • El 90 % circula sin seguro, según la AMIS.
    • Los accidentes en moto son ya la primera causa de atención en servicios de emergencia.

    El caso de Genn no es aislado; es un síntoma de una crisis de movilidad, regulación y protección al usuario.

    Mientras él intenta volver a caminar, sigue esperando que la aplicación —y las autoridades— se hagan responsables.

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